miércoles, 22 de abril de 2009

Sigo con el drama


Desde que hace poco esta palabra apareció en mi vida de forma consciente, se ha quedado grabada en mi mente dando vueltas y vueltas. Exactamente igual que cuando veo una telaraña en un rincón del techo y volteo a otro lado porque no tengo ganas (mi pretexto es no tener tiempo) de quitarla en ese momento, volteo a otro lado para no ver mis dramas. Lo de la telaraña lo domino tan bien que no hay problema... pero lo de los dramas me está incomodando; tengo que verlos de frente y quitarlos. Ahora. Ya. Sin pretextos. Aún sin ganas (ni tiempo).

En realidad ¿que es drama?

Drama es todo aquello que nos quita la paz.

Drama es todo aquello que nos pre-ocupa.

El drama desaparece solo cuando uno acepta quien es. Cuando uno vive en paz y dejamos atrás los miedos y hay una aceptación total del ser. Cuando hay aceptación total del ser, no se exige nada, no se pide nada, se acepta y se ama uno mismo y ahí los dramas desaparecen.

No es necesario hacer ningún drama; los dramas cierran los caminos.

Mi abuela decía: Si tu mal tiene cura ¿que te apura? y si no la tiene ¿que te apura?

Ocupémonos de lo que podamos y de lo que no podamos, no lo suframos, no hagamos drama.

sábado, 18 de abril de 2009

¡El siglo pasado!


No lo entiendo, de verdad no lo entiendo. Está completamente mal que las adolescentes pasen cada fin de fiesta teniendo sexo con cualquiera, producto de estar alcoholizadas y muertas de miedo porque no encuentran su lugar en el mundo, porque no saben quiénes son, porque no tienen idea de su valía. Lastiman su cuerpo, van dejando pedazos del alma, debilitan su ya debilitada autoestima y el siguiente fin de semana vuelven a tomar para no percibirse, hasta que su vida se vuelve suficientemente confusa y dolorosa y cambian (alguien dijo que los seres humanos somos tan necios que constantemente elegimos el camino del dolor para aprender). Pero que una mujer de 30 años, soltera, con su cuarto de arriba bien amueblado (esto significa que tiene neuronas y las usa), profesionista que hace años se mantiene a sí misma y se mantiene bien, que pasa sus días buscando y encontrando profundidad, sentido, magia, armonía, contribuyendo a que el mundo sea un mejor lugar para todos, tenga ganas de salir una noche a tomar unas copas, a perderse en la música y desee tener sexo sin consecuencias diga “no soy de esas personas” y “los precios a pagar son muy altos”, me hizo retroceder 50 años en el tiempo.
Las mujeres de hoy nos hemos ganado el derecho a experimentar, a disfrutar, a conocer, a vivir, a que no se nos juzgue “indecentes”, “indignas”, “locas”. Hace 50 años nos aterraba tener sexo. Había que tener el permiso de los padres, sacerdotes y sociedad en general. Cualquier cantidad de mujeres se casaron demasiado jóvenes con hombres que no valían la pena, solo porque el cuerpo les pedía sexo. Cualquier cantidad de mujeres fueron juzgadas y condenadas como “malas”, como “sin valor”, como “mercancía de segunda” por tener sexo sin antes haberse casado. Ante lo anterior, el sexo siempre resultaba antinatural y no se disfrutaba. La Revolución de las Flores, la época de los hippies, los años 60 dieron el impulso para cambiar eso. Los años 60… los 1960… ¡¡el siglo pasado!!!
Está bien disfrutar una noche loca.
Está bien tener de vez en cuando sexo intrascendente
Está bien perderse una noche.
Está mal darle tantas vueltas al asunto.

miércoles, 15 de abril de 2009

Telenovelas y dramas



Con motivo del aplauso para madres con hijos pequeños surge entre mi hija y yo un intercambio bromista de palabras… la nena es quien tiene la última palabra diciendo “…y me estás dejando” implicando que la abandono, que me separo de ella. A pesar que las dos vivimos en amor y buena relación, surge en mí el viejo, común y conocido sentimiento que no tiene nombre específico pero es una mezcla de miedo, culpa, duda. ¿Será que en su interior siente que la he abandonado? ¿Qué no hice, o que hice para que se sienta de esa forma? ¡Seguro su vida se verá afectada por eso! …Posiblemente el sentimiento de abandono surge por aquel viaje de DOS días cuando la dejé con la abuela que no la consentía. No, no… ahora estoy clara, fue cuando uffffffffffffffff
No se ustedes, pero yo tengo una capacidad ilimitada para crear y vivir telenovelas en mi cabeza. Son tan interesantes (suspiro y sonrío), la culpa es el ingrediente principal para un buen argumento. Es la materia prima básica, de donde parte todo el drama. Dejo de sonreír…lo malo de las telenovelas es que producen dolor y sufrimiento. En los dramas se llora; hacen aflorar esa amelcochada hipersensibilidad chabacana donde una es la heroína sufrida, que aguanta cualquier clase de penalidades y fatalidades o sea, se es víctima. De las circunstancias, de los demás, de las emociones, del destino, del humor de los dioses o ¿de las arañas? Y como los buenos dramas, el desenlace incluye a quien viene a salvarme. Alguien seguro, confiado, fuerte (imposible no suspirar de nuevo).
Hay que alejarse de los dramas, dejar de crearlos en nuestro interior, dejar de vivirlos. La vida es bien sencilla, bien simple, en eso radica su maravilla, en que vivir es fácil y produce felicidad.
No se ustedes, pero yo en mi vida quiero equilibrio entre razón y emoción.
No se ustedes, pero yo he aprendido que no me gusta ser víctima de nada ni nadie.
No se ustedes, pero yo no necesito ser salvada y si lo necesitara, aquí estoy para salvarme y rescatarme a mí misma. ¿Quién mejor preparada y dispuesta que yo, que me conozco y me amo tanto? Nótese como estoy empezando a crear otra telenovela. Yo aquí, de nuevo heroína, desafiando las tormentas de la vida, luchando contra los monstruos, doliente y valiente frente a la tempestad, el largo cabello alborotado por el viento…
Las reto a descubrir sus propios dramas. Las reto a descubrir sus telenovelas. Las reto a vivir cuando menos un tiempo, la vida sencilla y simple y maravillosa y feliz. Acepten el reto. Vivir de esta forma, sin dramas, solo tiene un efecto negativo ¡causa adicción!

martes, 14 de abril de 2009

Más que de hijos, de madres




Mis hijos son adultos jóvenes sin hijos, por lo tanto, hace años no tengo contacto directo ni prolongado con niños. Ahora en los días de playa y convivencia familiar tuve la ocasión de estar rodeada de ellos.
¡Los niños son divertidos! …son activos, son ocurrentes y creativos, son curiosos, son espontáneos. Son adorables. Los amamos.
Pero… pero… ¿y las mamás? Hasta hoy, excepto el día de las madres, no he podido notar algún reconocimiento o retribución hacia ellas y hasta en ese famoso “día de las madres” los regalos en su mayoría siguen siendo artículos para que mamá trabaje o para completar el menaje de casa.
Lo que expondré a continuación se basa única y exclusivamente en “observación de campo”. No debe ser tomado como verdad absoluta. Estoy segura que existen otros “modelos”… pero ¿Dónde?
-Los niños son activos- Despiertan en promedio, a las 7 de la mañana y sólo los menores de dos años logran ser engañados, manipulados y sometidos a una ligera y muy corta siesta en el transcurso del día. No se cansan nunca. Brincan, corren, suben, bajan, nadan, van, vienen, regresan y hasta cuando se quejan de aburrimiento lo hacen moviendo espasmódicamente su cuerpecito. Ejemplo: Sentados quietecitos, contentos e interesados en un cuento que les narra cualquier madre. Mueven la cabecita, abren y cierran ojos, boquita, manos y pies. Agitan brazos, se estiran en el suelo, brincan. ¡Solo ver a los niños me ha dejado agotada!
-Los niños son ocurrentes- Si, si señoras… a los niños se les ocurre TODO, cualquier cosa y son maestros creativos para llevar a cabo aquello que se les ha ocurrido. Y por creativos me refiero a que consiguen lo que quieren por métodos no convencionales. Algo sencillo que mamá les ha sugerido, como recoger conchitas, se vuelve cosa grande porque no les basta el vasito desechable para poner las conchitas (el cubito comprado ex profeso para esas actividades tiene arena y el mundo puede acabarse si se vacía temporalmente) así que ellos solucionan. Resulta que su solución fue tomar la bolsa de la amiguita de la preadolescente de la familia, bolsa que por cierto, le trajo la Tía Juanita a la susodicha, del viaje que hizo a la india, que tiene “marca” y es similar al morralito que usó Gandhi en una de sus famosas huelgas de hambre, por lo tanto es carísima. El resto… ya se lo imaginan. Conflagración mundial. Relaciones internacionales rotas. Vacaciones arruinadas… todo por recoger conchitas.
-Los niños son curiosos- ¿Se funde la arena en el microondas? ¿Estará más contento mi pececito si lo pongo en el congelador? ¿Se dará cuenta mamá que guardé mis cangrejitos bajo la almohada? ¿Le gustarán las palomitas, el helado, los caramelos, las galletas, etc. al perrito del vecino?
-Los niños son espontáneos- Sin mayores explicaciones: Espontáneo=falta de educación, cortesía y buenas maneras.
-Los niños son adorables y los amamos. Esta es la única verdad absoluta.
El punto de todo lo anterior son las madres. Vi a varias de ellas despertar a la misma hora que su (sus) angelito (angelitos) y acompañarlo, entretenerlo, alimentarlo, sugerirle, atenderlo, limpiarlo y dormirlo día tras día. Las vi contentas… las vi dejando sus actividades para hacerse cargo de lo que fuera de su hijo, las vi comer de pie, las vi cansadas, las vi a punto de perder la paciencia (pero no perderla) y las oí suspirar cuando ya bien entrada la noche pudieron sentarse un rato cuando el angelito en cuestión dormía y ¡seguían contentas! A ratos pensaba que ellas mismas no se están dando cuenta de lo que hacen. De la cantidad de cosas que hacen, de la forma como las hacen (amorosas y contentas la mayor parte del tiempo).
Yo me sentí triste. Está tan desvalorado el trabajo de las madres… no se reconoce, no se paga, no cuenta en el producto interno bruto del país. Seguimos enviando al mundo el mensaje de que no será tomado en cuenta el trabajo por amor ¿será por eso que tantas mujeres ya no quieren ser madres? Tienen razón. En este mundo donde lo que es valioso y se reconoce como “éxito” es lo material, el ser madre con todo lo que significa, no “compensa”.
Quedo reflexionando… me pongo de pie. Un aplauso a todas las madres de hijos pequeños. Son incansables. Son maravillosas. Están llenas de fe, amor y esperanza. Ustedes mantienen girando al mundo aunque nadie se los diga, aunque nadie quiera darse cuenta. Otro aplauso.

martes, 7 de abril de 2009

Vacaciones



Como ha sido en otros años, me voy de vacaciones a la playa. Como en otros años, serán días de descanso y convivencia familiar; jugaremos juegos de mesa, comeremos a toda hora y no mucho más. Pero ¿en realidad no hay mucho más? ¿Qué puede hacer la diferencia entre “no mucho más” y “días mágicos”?
Lo primero que me viene a la mente es que cuando decimos “estoy de vacaciones” nos damos permiso para hacer cosas diferentes. Hasta el “no hacer nada” es algo diferente, pues en lo cotidiano hacemos muchas cosas y cuando no las hacemos, nos sentimos culpables por “perder el tiempo”, así pues las vacaciones empiezan con darnos permiso. Fuera culpa.
Tenemos permiso para despertar tarde… aunque no lo hagamos.
Tenemos permiso para sentarnos a leer y muchas veces con el libro en las manos, nuestro pensamiento se va ... a veces lejos, tan lejos como nuestros sueños nos lleven o tan cerca como dentro nuestro.
Tenemos permiso para simplificar la vida… la casa puede no estar tan limpia ni ordenada; las comidas no tienen que ser ni tan sanas, ni tan nutritivas, ni tan bien balanceadas, ni en horarios rígidos; nos vestimos ligero, charlamos con quien tengamos enfrente y de lo que se presente.
Tenemos permiso para jugar…
Tenemos permiso de poner música a todo volumen y cantar y bailar… aunque nos salga mal.
Tenemos permiso de adormilarnos en medio de la reunión (es delicioso dejarse arrullar por las voces de otros) y tenemos permiso de no ofendernos por las bromas de los demás.
¿Qué nos impide estar de vacaciones en nuestra vida diaria? ¿Qué nos impide llevar una vida más sencilla todos los días? ¿Qué nos impide darnos permiso de vivir relajados y sonrientes? Creo que son nuestras ideas de cómo deben ser las cosas, de cómo debe ser la vida ¿y si nos diéramos permiso de cambiar nuestras ideas para dejar entrar a lo cotidiano música, canto, baile, juego, risa, alegría? ¿y si dejáramos de correr para trabajar más, tener más, lograr relaciones más sólidas, criar hijos más perfectos, ser más activas, más jóvenes, más sanas… en fin MAS?? ¿y si nos diéramos cuenta que está bien ser como somos?
¡Vete de vacaciones… aunque no salgas de casa y convierte tus días en magicos!

viernes, 3 de abril de 2009

Déjalo ser... fluye



Hace 50 años (poco más, poco menos) surgen The Beatles como un fenómeno mundial, cuando aún ni conocíamos la palabra "globalización", cuando aún los periódicos SOLO se escribían en papel sin la sección "minuto a minuto" y tardábamos meses para enterarnos lo que sucedía más allá del océano. No fuí su fan, sin embargo era imposible no escuchar sus sencillas y simples palabras: Déjalo ser. Hoy para mi, ese déjalo ser es lo mismo que fluir y fluir no es soltar sino que nada te detenga.


jueves, 2 de abril de 2009

Tercera edad: Honor y Privilegio



Broooke Medicine Eagle (Águila Medicinal), aborigen de América del Norte, creció en una reserva de Montana. Es Cuidadora de la Tierra, visionaria, escritora, artista, docente y curadora; a continuación transcribo sus palabras, en las que nos hace un llamado a despertar la sabiduría en cada una de nosotras, principalmente a nuestras ancianas les dice: despierta, no creas que tu vida ha terminado y que los años que tienes por delante carecen de objetivo y dirección. Retoma tu poder, cumple aquello que es honor y privilegio: Eres quien crea la armonía y la buena relación entre los seres del planeta.
"Les hablo como Mujer Búfalo del Norte, hermana mayor. Soy Mujer Tierra, enraizada profundamente en este suelo; soy Mujer Espíritu, portadora del Gran Misterio.
Hoy vengo a hablarles de la Posada de la Abuela. Es la etapa de las mujeres de cabello blanco (sabiduría) que ya han sobrepasado el tiempo de dar el poder de su sangre y ahora la retienen como energía para sostener la Ley.
Al elegir un cuerpo femenino, aceptamos la posibilidad de nutrir y renovar todas las cosas. Nuestra herramienta es la Ley única del Creador: "Estarás en buenas relaciones con todas las cosas y con todos los seres en la gran rueda de la vida".
Cuando nuestras mayores atraviesan el umbral de la Posada de las Abuelas se convierten en cuidadoras de la Ley. Su atención ya no se consume en la creación de sus propias familias. En términos prácticos, para las mujeres esto significa lo siguiente: al cruzar la menopausia, se abre la oportunidad de experimentarse a sí misma de una manera renovada y profundamente poderosa. Al dejar atrás el desconcierto y el temor generados por presión cultural y al abrirse a la verdad que mora en su interior, la mujer encuentra un desafío increíble. Le es posible sentarse en consejo y usar el poder de la sangre ahora retenida para crear un mundo armonioso a su alrededor.
Abuelas: quizás no sean conscientes de la profunda responsabilidad que ahora asumen; de saberlo, hubieran tenido la oportunidad consciente de aprender y profundizar en vosotras mismas y en la buena relación durante sus vidas, de modo de brindarse bien es estos años. Mujeres jóvenes que ahora leen esto, vosotras podéis ser conscientes y elegir aprender y crecer de este modo, para estar listas cuando os toque entrar a la Posada de la Abuela.
Sé que mediante su propia experiencia, cada una profundizará su sabiduría mucho más allá de lo que pueda decirles. Recordar: la Madre Tierra, la Abuela Luna y el Padre Espíritu viven dentro de cada una de vosotras. Sumergiros profundamente en vuestra verdadera naturaleza y extraer de allí la belleza".