sábado, 26 de septiembre de 2009

Cadena de mujeres


Doy la bienvenida a las mujeres nuevas que van llegando a este espacio, a muchas de las cuales conozco "en carne y hueso".
Me hace felíz que estén aquí.
Las más jovenes me hacen reír, me traen recuerdos y me obligan a actualizar y cambiar mis creencias acerca de lo que el mundo es.
Las no tan jóvenes me fortalecen; sus comentarios, a veces coincidentes, a veces opuestos, traen la experiencia y la sabiduría.
Estoy felíz que este espacio cada vez sea mayor, más activo, con más vida (si es que esto fuera posible).
Agradezco a cada una ser un eslabón de la cadena de mujeres cada día más conscientes, más sanas, mas empoderadas, más felices.
Un beso con amor para cada una de ustedes.

martes, 22 de septiembre de 2009

¡Que vivan las mujeres!

No se que me ha sucedido el día de hoy. De golpe, se me han venido multitud de mujeres al corazón y de ahí, en pocos minutos, montones de imágenes pasaron como diapositivas por mi mente.
Aquella que trabaja en un lugar lleno de misóginos regando por el mundo sus inseguridades y miedo.
La otra que está luchando por regresar al mundo laboral y tratando de equilibrar su vida.
La de más allá, aprendiendo cosas nuevas, organizando sus actividades y las de otros, haciendo malabares con su tiempo.
Otra, llevando a cuestas la responsabilidad de su familia, viviendo en silencio el distanciamiento de sus hijos.
La que después de muy, muy largos años de aprendizaje, al fin es Felíz con mayúsculas, ve los días como frutos y los disfruta y saborea.
Una más, que en un momento de desesperación tuvo el deseo de bajarse del mundo y renaciendo, se reinventa.
Aquella que haciendo todo lo que le dicen y se le ocurre, no pierde la esperanza ni el buen humor, segura que "algo" le funcionará.
También aparece la del marido "difícil" que sigue sosteniendo su relación, pese a todo.
La que sigue viviendo a través de los hijos, la que vive a través del esposo, la que prácticamente no vive, por miedo.
La que iniciando la vida, se lo toma con calma y seguridad; la total inconsciente, como veleta al viento; la que oculta sus miedos y se arriesga y sólo puede ganar, la que rompe las reglas...
más allá, otra, que lo último que escribió es triste, más sola se da ánimos y continúa en el juego.
Tantas, son tantas, son todas.
Estoy entendiendo esto de la energía del corazón y que lo que de ahí viene es en luz y en bien. El amor me llena por completo. El sentimiento de gratitud por cada una de esas mujeres, que me han dado la oportunidad de conocerlas, de aprender de ellas, de amarlas, me abruma.
¡Despierten ya! Son perfectas. Es tiempo de crear la vida que cada una quiere, en armonía y felicidad.

Energía/Portal 9 9 9

El 9 de septiembre pasado, nos reunimos para trabajar con la energía del portal llamado 9-9-9.

Abrir un portal, lo podemos imaginar como si de repente agarraramos pintura y le cambiáramos el color a todo. Todo básicamente, sigue siendo lo mismo, pero lo vemos de otro color y cuando lo vemos de otro color, todas nuestras células cambian y se da el cambio. Ese es el permiso que se dió ese día, esa es la energía que bajamos del cielo a la tierra, ese es el portal que abrimos. Cuando decimos "cambia de color pero sigue siendo lo mismo", nos vamos a lo más profundo: El mismo que yo soy cuando fuí creado por Dios: único, perfecto, puro, eterno, felíz.

Ahora bien, esta energía ya está en el planeta, todos la estamos recibiendo y para aprovecharla hay que trabajar en conciencia. Esto quiere decir que ya no hay pretextos ni razones. Debemos estar sanos en cuerpo, mente y espíritu, si aún no lo estás ¡manos a la obra! Es la única forma de que nuestro cuerpo asimile esta nueva energía. Salud total.
Para tu cuerpo: Visita al médico, se constante en tu tratamiento. También puedes abrirte a las terapias de sanación alternativa. De la forma como prefieras, atiéndete. Sana tu cuerpo.

Para tu mente: Obsérvate, observa que tu enfermedad es producto de tus emociones, mismas que provienen de tus pensamientos, mismos que provienen de tus creencias. Cambia tus creencias o lo que es lo mismo "si cambio la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma". También puedes hacerlo de forma conservadora y/o tradicional... ve al psicólogo, encuentra una terapia en la que te sientas cómoda. Cambia tus creencias, sana tus emociones.

Para tu espíritu: Tu espíritu está bien. Nada lo puede enfermar ni dañar, solo reconócete como un ser espiritual. Despierta a quien verdaderamente eres.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Campeche


Hace unos años conocí a un facilitador del taller de La Flor de la Vida; el señor era diestro en el manejo de las energías y sus percepciones al respecto estaban bien afinadas. Comentó en algún momento, que Campeche se sentía envuelto en una burbuja donde el tiempo y la energía fluían de forma muy particular. Nos comparó medio en broma, con los personajes de la novela de Huxley "Un Mundo Felíz", solo que nosotros no tomábamos la pastillita "soma". De entonces hasta ahora, también yo he aprendido a sentir la energía y aun usando palabras diferentes, coincido con él. Vivimos en una tierra privilegiada, donde la energía está en equilibrio y gozamos del lujo de llevar vidas, que por agitadas que sean, no llegan a los niveles de enfermedad que alcanzan en gran parte del mundo. Mi hija (y supongo sus amistades) llamó a Campeche "pueblokieto", urgiéndome (así lo entendí) a presumirlo. Atendiendo a esa solicitud, les presento un promocional turístico que sí, cuando lo ví por primera vez, a quienes estaban conmigo, les solté el rollo de "este es el lugar donde vivimos y no lo aprecian", más un largo etcétera. Sigo en lo mismo. Es un privilegio vivir aquí, donde a ratos pareciera nos hemos quedado dormidos, soñando el mundo ideal, para mi, muy parecido a éste. A veces nuestros ojos, teñidos por lo cotidiano y común, dejan de percibir la belleza. Me haría muy felíz que este video les haga ver con nuevos ojos el lugar donde tenemos la suerte de vivir.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Enfermedad

Ya he comentado que operaron a mi hermana menor. Lo que no dije, es que es la 3a. vez que la operan de lo mismo y en el mismo lugar. Conversando con ella, me dijo que la enfermedad, operación y período de recuperación, son las vacaciones que usualmente no se da permiso de tomar.
Ayer, una señora contaba sobre una enfermedad que recién le han diagnosticado y de la misma forma que mi hermana, acabó diciendo que la enfermedad le estaba dando la oportunidad de desacelerar su vida, pues el ritmo que estaba teniendo era de locura. Textualmente dijo: "Sentí que me quitaron un peso de los hombros, que podía descansar sin culpa". También dijo que se estaba dando permiso de pasarle algunas responsabilidades al esposo, responsabilidades que sin la enfermedad, no se habría atrevido a ¿darle? ¿dejarle?... ¿a compartir?
Les cuento el último caso: Llega a la consulta de una terapeuta alternativa una señora con cáncer, diganosticado años atrás. Palabras más, palabras menos, expresó que no estaba ahí buscando cura, sino solo ayuda para el dolor, que ya era muy intenso. Contaba que la enfermedad le había dado libertad (viajaba con frecuencia a recibir tratamientos de quimio), la había alejado de la esclavitud de la cocina y el marido (machista extremo) y le había dado fuerza para preparar a los hijos a responsabilizarse por ellos mismos.
Tres casos diferentes, tres circunstancias distintas, tres mujeres sin más nada en común que tener enfermedades a través de las cuales se daban permiso para realizar en su vida cambios que ellas, bien conscientes, sabían necesarios, pero no encontraban cómo llevarlos a cabo.
¿Qué nos está pasando a las mujeres? ¿cómo es posible que paguemos costos tan elevados para realizar en nuestra vida cambios que sabemos necesarios? ¿de verdad, la mejor opción para tomar vacaciones, bajar nuestro ritmo o cortar con un marido, es arriesgar o dar nuestra vida? Se que todas tenemos la libertad de elegir la forma de vivir y de morir. Se que el universo, la energía o Dios, no nos juzgan. Se que todo son opciones y experiencias, sin embargo, me cuesta trabajo entender los motivos por los que muchas personas siguen tomando estos caminos de enfermedad y dolor.

martes, 15 de septiembre de 2009

México en la piel

Los últimos días he estado jugando el rol de "mujer informada de lo que pasa en méxico", así que, contrario a mis costumbres, he visto y escuchado los cambios en el gobierno federal, con su avalancha de críticas y descalificaciones; los "levantones" y muertos y dineros producto de las drogas, la sequía por un lado y las inundaciones por el otro, las propuestas de aumento de impuestos, las medidas para la crisis (no me ha quedado claro si para paliarla o aumentarla) y no menos interesante, he seguido paso a paso (¡surrealismo puro!) la telenovela de "Juanito". No hacía falta nada en este cocktail molotov, propicio para contaminar las ideas, pero la cereza que lo dejó perfecto fué la tristeza por la muerte de Patrick Swayse, de quien he estado enamorada desde Dirty Dance.
No me había dado cuenta de lo anterior hasta hoy, cuando una amiga me envió la presentación de "México en la piel". Viéndola, sentí como si una refrescante lluvia me bañara, dejándome limpia, alegre y en paz.
Volví a situarme en el canal de la belleza "y Dios creó el mundo y vió que era bueno" o algo así dice en el Génesis y México es parte de ese buen mundo y la mayor parte de la gente que vive en méxico y en el mundo, es buena, somos buenos, aunque los periódicos y las noticias quieran convencernos de lo contrario. Ya con la "vena relajada", les comparto el video. Ya me dirán si no les movió por ahí alguna fibra sensible, de belleza y agradecimiento por estar aquí, en este planeta, en esta bella tierra... en esta buena tierra.


domingo, 13 de septiembre de 2009

Mi hija


Como es mujer, no diré hace cuantos años nació, pero fué un día como hoy...
Desde pequeña, le pedía a Dios que me permitiera tener una hija y entonces, Él me lo concedió. Adoraba vestirla de encajes y olanes y ella odió cada encaje y olán que le ponía, así que a los 5 años empezó a imponer sus límites y yo empecé a respetarla.
Somos tan distintas... yo soy lenta en mis movimientos, ella es rápida. Yo divago en cualquier tema, ella es concisa y precisa. Yo hago telenovelas en mi mente, ella detesta los dramas. Yo digo que es mi madrastra, ella dice que somos amigas ¿podría creerse que nos llevamos tan bien??
El camino para llegar al hoy no ha sido miel sobre hojuelas, sin embargo, más que nadie, ella ha sido un constante reto y estímulo para crecer, para hacer, para continuar. La amo.
Usa conmigo frases como "calma la vena" y "acorta el rollo", por lo tanto, aquí me detengo, diciéndole:
Sea tuyo el alimento de la tierra,
sea tuya la claridad de la luz,
sea tuyo el fluir del océano,
sea tuya la protección de los antepasados.
Y así, que un lento viento te envuelva
en estas palabras de amor,
y sea un manto invisible para velar por tu vida.