lunes, 29 de junio de 2009

Hoy

Me hace sentir muy bien cuando mi hija participa gustosamente en mis asuntos y mis cosas... ella es mucho de lo que no pude ser y me hubiera gustado; desde mi corazón le he dado permiso para que sea mejor que yo y, fiel representante de la mujer de esta época, rápidamente lo ha tomado; es el más nuevo eslabón en la cadena de mujeres de mi linaje. Le agradezco haberme enviado el video que les presento, el cual me emocionó y a pesar de ser tan alegre, confieso (cursi yo) me hizo lagrimar. HOY, es la palabra y la acción y la decisión. Las mujeres estamos urgidas de retomar nuestro poder, de ser responsables de nosotras, de nuestra felicidad... en fin, de nuestra vida.

viernes, 26 de junio de 2009

¿y donde está?

Yamira pregunta ¿y donde está la casa? en relación a mi deseo de regresar a ella...

Quizá recuerde que en un curso de meditación, ella nos enseñó a quienes participabamos, a crearla. A crear ese espacio personal donde nos sintiéramos seguros, libres, felices... completos; situado donde se nos antoje, con las características de nuestra preferencia, a donde podríamos ir cada vez que quisieramos o lo necesitaramos.

Mi casa está situada justo entre el mar y el bosque; se accede a ella por un sendero de tierra y piedra semicubierto por arboles y plantas. Invariablemente, cuando voy ahí llego descalza, significando con esto que no tengo miedo ¿a que? a nada.

Al principio era un ejercicio de imaginación la creación de ese lugar, después era una diversión cerrar los ojos e ir definiendo y cambiando los espacios, aprendiendo cuales eran mis necesidades, definiendo mis preferencias y mis gustos; más adelante fuí poniendo ahí las cosas "importantes" y en el proceso la casa fué haciéndose más real... hoy no tengo ni que cerrar los ojos, una respiración me lleva a ella.

Si quiero, puedo invitar a Claudia y Rossana (y sí, sí quiero), a cualquiera, a todos, sin embargo les digo a ellas y a quien me lea: Creen su propia casa, solo para ustedes, usen su imaginación, conozcan sus gustos y necesidades individuales y así poco a poco, vayan volviéndola SU casa real, a donde, sin duda, habrán muchos momentos en los que desearan y necesitaran regresar.

martes, 23 de junio de 2009

Regresar a casa

A veces siento que el mundo es una enorme feria con juegos mecánicos, puestos donde venden algodón de azúcar y helados... llena de gente, ruidosa; excitante y divertida cuando se acaba de llegar. Nos subimos a algunos juegos disfrutando la adrenalina que nos producen... caminamos mucho comiendo chucherías en el trayecto y pasadas unas horas estamos colmados, medio aturdidos por el incesante ruido y movimiento; decidimos que es suficiente, sonreimos y regresamos a casa.

Cuando el mundo me parece una feria... deseo regresar a casa.

viernes, 19 de junio de 2009

Deshojando la margarita

Acaban de enseñarme cual es la forma de tomar decisiones sin dudar. Es tan simple y sencilla que no deja de sorprenderme por la profundidad y sabiduría.
¿Cómo no lo supe hace años? Sin duda me hubiera ahorrado muchos tormentos deshojando la margarita para decidir si hacer o no hacer… El método consta de dos pasos.

Primer paso: Todo lo que yo haga me debe causar una sonrisa. TODO. Toda actividad o decisión me debe causar una sonrisa, si no, no lo deberé hacer.

Segundo paso: Se acabaron las culpas o el pensar si en esto va a estar de acuerdo alguien más, aunque sí es importante saber que cuando voy a hacer algo, debo hacerlo con la intención de que a más de uno también le hará feliz y causará sonrisas.

Eso es todo. Simple, sencillo y fácil de realizar. WAW

Cambiar, pasar... hacer camino

Antonio Machado (1875 - 1939) poeta y prosista español que perteneció al movimiento literario que se conoce como Generación del 98, escribe un hermoso poema que dice cómo en la vida todo pasa y a la vez, todo queda (en nuestro recuerdo y experiencia). Lo nuestro como seres humanos, es simplemente pasar aprendiendo, observando, tomando conciencia o sea, haciendo camino. El camino es a la vez la meta. ¿Recuerdan? La felicidad no es un lugar al que llegar, sino el trayecto. Le doy las gracias a la "felíz besada" por recordar este poema que Joan Manuel Serrat toma como base para una canción que dió la vuelta al mundo.


Caminante son tus huellas
El camino nada más;
caminante no hay camino
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas sobre el mar.
¿Para que llamar caminos
A los surcos del azar...?
Todo el que camina anda,
como Jesús sobre el mar.
Yo amo a Jesús que nos dijo:
Cielo y tierra pasarán.
Cuando cielo y tierra pasen
mi palabra quedará.
¿Cuál fue Jesús tu palabra?
¿Amor?, ¿perdón?, ¿caridad?
Todas tus palabras fueron
una palabra: Velad.
Como no sabéis la hora
en que os han de despertar,
os despertarán dormidos
si no veláis; despertad.




miércoles, 17 de junio de 2009

Todo cambia

Dice mi hermana que en los tiempos ya idos de su primera juventud, se divirtió mucho, pero que su "hoy" es todavía mejor. Así es como debe de ser; el hoy mejor que el ayer.
El corazón, el ánimo y la vida van marchitándose cuando únicamente nos quedamos disfrutando las glorias del pasado, cuando sentimos que todo tiempo pasado fué mejor, cuando creemos que lo bueno de la vida ya pasó.
Tenemos que actualizarnos, refrescarnos, reinventarnos, hacernos conscientes que la vida es cambio... y fluir con ello; por eso, porque mi hoy es mejor que cualquier momento del pasado y porque quiero que mi "hoy" siga siendo lo mejor que he vivido, tomé la decisión, obligada por mi misma, que estoy ¡tan a gusto! en mi zona de confort y comodidad, de salir de ella y dar algunos talleres para mujeres, iniciando con el de adolescentes... algo así como "cómo sobrevivir la adolescencia" aunque el título no será el que acabo de anotar.
Suspiro y sonrío. Estoy contenta. Hay quien dice que las cosas suceden y que solo hay que estar alerta. No comparto esa opinión. Creo más en el estar alerta, sí, pero de una misma, para hacer que las cosas sucedan: saber cuando es el momento de intentar cosas nuevas, de desempolvarnos y cambiar nuestro paisaje. ¿Miedos? Por supuesto!!!! precisamente a los cambios, pero no les hago caso y sigo adelante dando gracias por cada momento que precede y hace posible mi "hoy".
Tú y tú y tú, sin importar la edad que tengas ¿te resistes a los cambios? ¿permites que los miedos te detengan? ¿estás tan rígida en lo que crees, en lo que haces, en lo que sientes, que no sabes cómo fluir? ¿ni siquiera eres consciente que todo cambia, incluida tú misma? Te invito, te animo, te empujo a que cambies algo... tu peinado, el color con el que te vistes o al menos algún mueble de lugar ¿quizá tu actividad o lugar de trabajo?
Decídete, renuévate=hazte nueva.




sábado, 13 de junio de 2009

Compartir

Me escribió una amiga contándome que a pesar de haber seguido las instrucciones, su comentario acerca de Sandro no apareció en el blog (que tristeza), por lo tanto, a solas y en lo oscurito (sic), me comentaba sus impresiones. Me reí tanto y con tan genuina alegría, que estando segura ella (mientras no la ponga en evidencia revelando su identidad) no se disgustará, les comparto lo que de cualquier forma, ella ya había decidido hacer público.
"...recordé como nos reuníamos toda la familia en pleno y completita para ver desde que empezaba y hasta que terminaba el programa de "Siempre en Domingo", y como yo, personalmente esperaba con gran emoción la presentación de Sandro, y las INCONFESABLES EMOCIONES (sería un muy buen título para una novela) que el hombre despertaba en mí, y fíjate que como primero leí lo último que has escrito, o séase que leí de arriba hacia abajo tus artículos, me puse a ver "con otros ojos" a Sandro, y caí en cuenta de cómo no nos iba a fascinar, después de tanta represión sexual, se ponía allí ese hombre con esos ojos que te miraban directamente, que parece que todo lo que cantaba o decía iba dirigido única y exclusivamente para tí, y encima de todo el se entregaba tanto y comenzaba ¡A SUDAR!, por Dios, ¿qué cantante se ponía a hacer algo tan íntimo en público? que yo recuerde ninguno y luego y en el colmo de los excesos, comenzaba a mover sus caderas, y sus piernas de la forma que lo hacía, y ¡claro que nos ponía locas! , y todas esas inconfensables emociones, las tenía que vivir en silencio, sin poder gritar ni hacer ningún aspaviento, porque allí estaba mi papá, jajjajajaja, ¡qué momentos!"
La amiga me da las gracias, etc. etc. Yo le doy a ella las gracias y a quienes como ella, se dan permiso de conectarse a cualquier emoción que les produzca lo que aquí leen o que reflexionan sobre algún punto o concepto. GRACIAS por las inconfesables emociones (amiga, prometo respetar el título de tu novela, que sí, es genial) que se confiesan y se comparten.