viernes, 30 de octubre de 2009

Soltar

¿Cómo les sentaría tener que "soltar" el 70% de su closet? o sea, deshacerse del 70% de todo lo que hay en su closet.
La primera vez que me propusieron esto, como ejercicio/tarea en un taller para mujeres al que asistía, sentí que se me cortó la respiración y mientras me ahogaba de la impresión, supe que no lo haría. Intenté negociar con la maestra ¿no podría, siendo estricta conmigo misma, sacar lo que ya no me quedara? ¿lo que hacía seis meses no me ponía? su respuesta fué NO... para no discutir más ¿que tal que cierro los ojos, respiro profundo y quedamos en el 40%?? La mujer insistía en el "no"; al verme molesta y luego al borde de las lagrimas, poniendome la mano sobre el hombro, conciliando y comprendiendo, me dijo: cálmate, ve a tu casa, piensalo y la próxima clase me comunicas tu decisión.

Fueron unos días difíciles. Sabía, entendía, podía darme cuenta, de lo beneficioso que eso resultaría en todos los niveles; precisamente había ido a ese curso buscando cambios, nuevas formas de hacer las cosas, porque la forma "de siempre" no me estaba funcionando. Había que sacar, dejar, soltar y el primer nivel son las cosas materiales. ¿Cómo podría sacar de mi, el resentimiento, si no podía sacar bolsas y zapatos? Fuí dándome cuenta que estaba igual de apegada a mi ira, que a mis vestidos y que me gustaban mis quejas tanto como mis pañoletas... Cuando llegué a la siguiente clase, le dije a la maestra "lo hice".

Lo hice. Vacié el 70% de mi closet. Sí, me costó mucho trabajo. Sí, tuve que obligarme. Sí, tuve que pensar, reflexionar, pelearme conmigo. Sí, internamente me rebelé contra esa mujer que me estaba enfrentando conmigo misma... en fin... Lo hice y me sentí liberada, contenta por mover las cosas, felíz por reciclar y que alguien más aprovechara lo que yo decidía soltar.

Conforme pasó el tiempo me fué resultando más fácil; ya no necesito que alguien me ponga como tarea revisar, sacar, soltar. Me miro y se cuando es necesario hacer limpieza y la hago; en este proceso ha cambiado la forma de lo que suelto, pero no el fondo. He soltado por igual ropa, emociones negativas, relaciones tóxicas, pensamientos negros, control, ideas sobre lo que necesito... ahora estoy enfocada en los miedos y como al principio, está costandome trabajo, pero el camino recorrido me permite saber que si quiero, si me lo propongo, podré soltarlos también... el 70% ha terminado por gustarme.

Termino con las palabras de la psicóloga Pilar: LA GRAN TAREA FEMENINA ES APRENDER A SOLTAR.

Poco equipaje

Entre tantas cosas interesantes y verdaderas que dice, con mucho humor, Pilar Sordo, fueron como un anuncio de neón las palabras "la gran tarea femenina es aprender a soltar lo que nos hace mal". Reviso mi vida entera y puedo darme cuenta que la medida en que he logrado "soltar", es la misma en la cual he ido consiguiendo tener la vida simple, sencilla y felíz que deseo.
Poniendo un ejemplo (que hoy me suena tonto), recuerdo el trabajo que me costó soltar la creencia de que debía usar, exhibir y guardar por siempre, aquello que me hubieran regalado, aunque no me gustara, no me sirviera o no me quedara.
De verdad, qué trabajo nos cuesta deshacernos, de cualquier cosa, ya sea un vestido, una relación, una costumbre, una idea, un sueño... o un miedo.
Hoy más que nunca digo que hay que viajar con poco equipaje, revisándolo contínuamente para sacar, soltar, dejar ir, tirar, olvidar, etc., lo que ya no me sirve y así, dejar espacio para lo nuevo.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Temas diversos

Encontré una conferencia de Pilar Sordo, la psicóloga chilena del videito de pensamiento mágico y aunque es larga, la comparto con ustedes. En ella habla sobre las diferencias entre el hombre y la mujer, la sexualidad, los hijos, por supuesto sobre el pensamiento mágico, sobre nuestro rol de padres, habla de los adolescentes, de la familia, de la felicidad.
Dice cosas fuertes, verdaderas. Se las recomiendo, aunque quizá sería bueno verla por partes, pues son 12 videos de 10 minutos cada uno. Les pongo el link del primero y de ahí, el mismo les lleva hacia los demás. ¡Disfrutenla!

http://www.youtube.com/watch?v=nAF1oYesS5E&feature=related

lunes, 26 de octubre de 2009

¡Estoy viviendo!

Me está gustando poner un objetivo para la semana. Me doy cuenta que me resulta más sencillo enfocarme en una sola cosa. La pasada semana fué el mantenerme contenta, esta, por mi misma y por los comentarios que recibí sobre el pensamiento mágico, quiero trabajarlo. Anoche, sin ir más lejos, me descubrí pensando "si mi esposo me dijera tal o cual cosa, de tal o cual forma..." upsssssss inmediatamente puse el freno y me dije: Mi esposo no dice tal o cual cosa ni de tal o cual forma. Dice (dijo) "esto" y de "esta forma" ¿que voy a hacer con esta realidad? ¿ponerme triste? ¿molestarme? ¿aceptarla como tal, aunque no me guste? ¿hacerme a la "loca"? ¿cambiar de marido? ¿cómo decido lo que es menos malo? ¡yo quiero decidir lo que sea lo mejor! aquello que me traiga paz y felicidad ¿qué hago? ¿cómo lo hago?
Hablando sobre esto con nuestra amiga psicóloga, ella se ofreció ayudarme y asesorarme, sugiriéndome lo siguiente:
Ya acepté que tengo pensamiento magico; ya logro darme cuenta muchas de las veces, cuando mi mente se va hacia "lo que no está en el aparador"; ya se que disfruto pensando (soñando) que quizá por mala suerte no está "en este aparador", pero en el siguiente lo encontraré.
Ahora, esta semana, observaré qué me hace sentir la realidad que tengo, la que está libre del pensamiento mágico, la que es como es HOY. Esto dice mi esposo. Esta es la casa que tengo. Estos son los hijos que están aquí o estos hijos ya no están aquí. Este es mi trabajo. Este es mi ingreso. Esta es mi salud. ¿cómo me hace sentir? ¿tengo miedo? ¿me causa sorpresa? ¿me sume en la tristeza? ¿me provoca disgusto? ¿me llena de ira? ¿me da esperanza? ¿alegría?
Dice la psicóloga que si hago mi tarea y me miro sin miedo y sin máscaras, la próxima semana me dará una nueva tarea, un siguiente paso para conocerme y aprender a tomar las mejores decisiones, aquellas que me traigan paz y felicidad. Y así, sigo contenta, sabiendo que este es uno más de los pasos conscientes que doy en mi camino, en mi vida, en esa vida que está sucediendo ahora, que está sucediendome a mi... y eso es bonito, saber que bueno, regular o malo, lo juzgue como lo juzgue, me está sucediendo a mi, puedo cambiarlo si quiero o no cambiarlo, pero ¡estoy viviendo!

domingo, 25 de octubre de 2009

Riendonos un rato

¡Empecemos el día riéndonos un rato! y aunque el reto de mantenerse contentas ya terminó, sigamos haciéndolo. Estén atentas, porque las estadísticas dicen que los fines de semana la gente se pelea y enoja más. Que este sea un domingo en paz y contento.


Para Adultos Contemporáneos seudo-intelecto-neuro-hipocondríacos...
Es decir: nosotros...
Dicen que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro y un plátano, por el potasio. También una naranja, para la vitamina C, medio melón para mejorar la digestión y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes.
Todos los días hay que tomar dos litros de agua (sí, y luego orinarlos, que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).
Todos los días hay que tomarse un Activia o un Yogurt para tener 'L. Cassei Defensis', que nadie sabe qué caramba es, pero parece que si no te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente como borrosa.
Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes pues probablemente ni te enteres.
Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres defecar un sweater.
Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horitas.
Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Activia y la fibra los dientes, después de la manzana los dientes, después del plátano los dientes... y así mientras tengas dientes, sin olvidar pasarte el hilo dental, masajeador de encías, buche con Plax...
Mejor amplía el baño y mete el equipo de música y la computadora, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar mucho tiempo ahí adentro.
Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia: a los 15 minutos regresa, si no la media hora se te hace una).
Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo. Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la información. ¡Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso lleva su tiempo. ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! (al respecto te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!).
También hay que hacer tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tienes perro u otra mascota... ¿hijos?!
En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: Te duchas con agua fría y con la boca abierta así te tragas los 2 litros de agua.
Mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas haciendo el amor (tántrico) parado a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barres. ¿Te quedó una mano libre? Llama a tus amigos. ¡Y a tus padres!! Tómate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta). El Yakult con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come el plátano con el Activia, y mañana cambian. Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un Danonino Extra Calcio todos los días.
¡Úuuuf! Pero si te quedan 2 minutos, en un email, invita a tus amigos para que lean esto. Sí, a los amigos (que hay que regar como las plantas) mientras tomas una cucharadita de All Bran, que hace muy bien... Y ahora te dejo porque entre el yogur, el medio melón, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo pero necesito un baño urgente. Ah, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes...

viernes, 23 de octubre de 2009

Lo logré

Llego al viernes contenta por haber cumplido mi reto. He logrado pasar la semana entera contenta, sin enojarme. Cada día (no a la misma hora) me dije "solo por hoy", mirando al espejo y sonriendome; hice aclaraciones sin drama; dije lo que no me parecía sin engancharme en emocionalidad; con paciencia esperé en la fila del super mientras el empleado platicaba (o iba al baño, que para el caso es lo mismo: hay que esperar) y yo tenía frío y prisa por marcharme; elegantemente en un par de ocasiones, miré hacia otro lado para no ver ni intervenir en potenciales conflictos que no me correspondían; una tarde, obligándome a hacerlo, empecé a cantar (el canto y el baile nos mantienen en alta vibración, o sea, contentas) y terminé dos horas después, encantada; todos los días me reí a carcajadas al menos un rato (con los comentarios del blog es suficiente), sabiendo que es la mejor terapia; todas las noches, sin ocupar más de 15 minutos, sentí el latido de mi corazón, entrando a él y desde ahí, pedí mantenerme despierta o lo que es lo mismo, en conciencia.
Les comparto lo anterior, solo para reafirmar que, estando atenta de mi, siendo realista y sabiendo qué quiero lograr, sin dedicarle mayor tiempo, ni dinero, ni esfuerzo, se puede cumplir con lo que uno se proponga.

jueves, 22 de octubre de 2009

Reflexionando

Este blog está activo y vibrante, llenándose de risas y hermosa convivencia; quienes participan se ponen al día, se conocen y ponen en común sus emociones, en algunos casos, recién descubiertas; nos hermanamos y nos vamos encantando con cada una, empezando con nosotras mismas. Esto es más que bonito... cuando el encuentro se da, la magia surge. Alguien dijo que leyendo este blog, todo parecía fácil, desaparecían las preocupaciones y miedos, pero al salir, las cosas seguían igual. Hay que llevar la magia a la vida diaria, a la vida fuera de este espacio. El respiro, la fortaleza, la emoción que despierta lo que aquí leemos y compartimos, hay que volverlo acción en lo cotidiano, en esas largas horas de cada día, que forman la vida de cada una.
Sin ir más lejos, esta semana ¿cómo les ha ido con el reto de "no enojarse"? ¿en algún momento se miraron al espejo, sonriendo, diciéndose "estoy en proceso: hoy me gusto más que ayer"? ¿detuvieron algún conflicto, conscientes que lo estaban haciendo? ¿arreglaron algún asunto en su vida, decidiendo que "esto tiene que cambiar hoy"? ¿tomaron una respiración o varias, sabiendo que debían calmarse antes de actuar? ¿están viviendo más en el corazón y menos en la mente? ¿están más contentas y más conscientes de ello? ¿han puesto el alto al pensamiento mágico, sabiendo que "esto es lo que hay" y está bien que así sea?
Las que se dan permiso, o se atreven o tengan ganas, ya nos lo dirán; las que deciden solo leer y se nutren sin participar, desde su corazón, platiquen con ustedes mismas o lleven estas reflexiones a sus propios grupos familiares y sociales. Hay que volvernos acción. Hay que hacer que nuestra vida sea simple, sencilla y felíz. Si no lo hacemos, estaremos desperdiciando nuestra energía, nuestros recursos, a nosotras mismas.