Mi madre dice que el primer hijo es el heredero del reino, lo cual significa que son suyas desde que nace, la responsabilidad la madurez, el sentido común, el primer amor, el orgullo y la admiración. También dice que el segundo hijo es la esencia de la madre. Eso trae consigo que pueda ser con quien se siente más identificación o yéndonos al otro extremo, el que nunca nos satisface… y que el tercer hijo se vuelve nuestro sol y lo acostumbramos a que todo se le resuelva. Hoy hace 27 años me estrené como mamá. En el momento que nació mi hijo me rendí a él. Aprendí lo que es el amor absoluto. Con su primera enfermedad aprendí lo que es el miedo igual, absoluto.
Fue un bebé encantador
Fue un niño encantador… y difícil
Fue un adolescente difícil difícil
Ahora como adulto cierra el círculo y ha vuelto a ser encantador (cuando quiere)
¡Cuántas historias hay detrás de cada frase!
¡Cuántas emociones detrás de cada historia!
Alguien dijo que si nos acercáramos lo suficiente a cualquier persona, descubriríamos que todas las vidas son más interesantes que el más interesante libro que pudiéramos leer. Cada uno vamos escribiendo el libro de nuestra vida, en el cual somos el protagonista. Cada uno vamos escogiendo ser la víctima, el villano o el héroe. Cada uno vamos decidiendo si nuestro libro será de aventuras, terror o amor. Cada uno vamos eligiendo el final de cada capítulo y conforme desarrollamos la trama, vamos armando el gran final.
Respecto a libros, admito que en la variedad está el gusto.
Respecto a personas ¡también!
Respecto a mi hijo nada que decir ni hacer… en el momento que nació me rendí a él.
(Rendirse es entregarse voluntariamente; es dar todo lo que se tiene para dar).





