
Hace unos años conocí a un facilitador del taller de La Flor de la Vida; el señor era diestro en el manejo de las energías y sus percepciones al respecto estaban bien afinadas. Comentó en algún momento, que Campeche se sentía envuelto en una burbuja donde el tiempo y la energía fluían de forma muy particular. Nos comparó medio en broma, con los personajes de la novela de Huxley "Un Mundo Felíz", solo que nosotros no tomábamos la pastillita "soma". De entonces hasta ahora, también yo he aprendido a sentir la energía y aun usando palabras diferentes, coincido con él. Vivimos en una tierra privilegiada, donde la energía está en equilibrio y gozamos del lujo de llevar vidas, que por agitadas que sean, no llegan a los niveles de enfermedad que alcanzan en gran parte del mundo. Mi hija (y supongo sus amistades) llamó a Campeche "pueblokieto", urgiéndome (así lo entendí) a presumirlo. Atendiendo a esa solicitud, les presento un promocional turístico que sí, cuando lo ví por primera vez, a quienes estaban conmigo, les solté el rollo de "este es el lugar donde vivimos y no lo aprecian", más un largo etcétera. Sigo en lo mismo. Es un privilegio vivir aquí, donde a ratos pareciera nos hemos quedado dormidos, soñando el mundo ideal, para mi, muy parecido a éste. A veces nuestros ojos, teñidos por lo cotidiano y común, dejan de percibir la belleza. Me haría muy felíz que este video les haga ver con nuevos ojos el lugar donde tenemos la suerte de vivir.




